jueves, 29 de enero de 2009

AÍDA CALAMERA

Nota Publicada en Diario Clarín Espectáculos. Viernes 22 de septiembre de 1972.

Con el excelente y compenetrado acompañamiento de Francisco Manuele, esta soprano se mostró una de las más refinadas expositoras del ciclo "Amor y vida de mujer" que hayamos oido, sin excluir a grandes artistas extranjeras. La obra de Schumann es un cuadro de hondura sin par.

Demanda, más que una notable cantante, una actríz intuitiva, inteligente y sensible que cante muy bien. Aída Calamera llenó estas condiciones. Su timbre extrañamente oscuro no pesó negativamente en el balance. Se sirvió de él para crear una atmósfera más sugestiva. Pulsó con excepcional finura los resorte más hondos de la emoción. Antes había exhibido la calidad de su escuela de canto en arias de Alessandro Scarlatti, Rosa, Falconieri y Mozart. Fue una revelación, al menos para quienes no habíamos tenido la ocasión de oirla antes.